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A criterio del lector

Dentro de la antología hay historias que no se desarrollan del todo en el cómic en sí, por lo que su continuidad es decisión del lector. Es el caso de Escarlata que, aunque es una historia estructuralmente completa con un final bastante claro, el significado contenido en el nudo dependerá de la interpretación del lector. El relato es protagonizado por un joven aristócrata aventurero, Narciso Lewis, que en el contexto de un festival hindú se propone cazar a uno de los depredadores más formidables de India. La narrativa pausada de Heriberto Pinzón permite empatizar con el protagonista. Sin renunciar a los trazos manga, la artista Alicia Olayvar se distingue con su técnica de coloreado en acuarela.

Más inconclusa que la anterior es Los héroes nunca caen. Al principio nos hace suponer que se trata de un relato más de superhéroes, con sus motivaciones y su villano, pero en la segunda mitad descubrimos que no es del todo así. El artista Franco Holness, a través de un vibrante entintado y una oportuna transición entre viñetas, transmite la sensación de movimiento, especialmente el de orientación vertical, que es particularmente importante para este cómic.

En la antología nos encontraremos con diversas escenas de romance, pero en ninguna adquiere la relevancia que en Giganta. El guion está a cargo de Carlos Wynter, quien logra entretejer una historia compleja de amor y ambición, lucidez y locura. Enrique Jaramillo ilustra este relato con un trazo minimalista y de abundantes líneas rectas. El coloreado por parte de Álvaro Urrutia es fundamental para manifestar el paso del tiempo y la atmósfera en cada momento del relato.

La última historieta del libro y que reta en cierto sentido la capacidad imaginativa del lector es En Tránsito. En ella se narra parte de lo que sucede en el transporte público. El escritor Bruno Chanis deja claro que el viaje de bus constituye un fragmento de la historia personal de cada uno de sus ocupantes. El lector habituado a relatos enfocados en personajes en particular tendrá la sensación de historia inacabada. El dibujante Albert Weand ilustra este cómic con una técnica fiel al manga habitual.

Énfasis en la acción

En la antología hallamos historias de un tono más relajado que cumplen el propósito más común del cómic: entretener. En este conjunto aparece Miami Ranger, con una estética que emula lo superheroico. Creada por Fernando Tuñón, esta historieta nos brinda escenas de persecución y combate espectaculares. El argumento sirve como hilo conductor entre los momentos de acción. Evoca las producciones audiovisuales de acción de los años ochenta, época en la que está ambientado el relato.

Otra historieta bastante dinámica y divertida es Afrochica. A Afrochica y su asistente androide, Asia, se les encomienda una engañosa misión en un planeta infestado por zombis. Melanie Taylor escribe este cuento de ciencia ficción, que es la introducción a un relato más amplio. El arte está a cargo de Camille Sloan, algo sencillo, al punto de minimizar el sombreado, por lo que las ilustraciones prescinden de profundidad.

Como buenas mercenarias, Asia y Afrochica dominan el combate con arma blanca o de fuego. Arte de Camille Sloan. (Fuente: Antología de historietas panameñas, varios, 2018)

Uno de los cómics que se siente cercano a la idiosincrasia panameña es Taxi or Die. En este, un joven aborda un taxi con un conductor que encarna los peores vicios que se endilgan a estos profesionales del volante presentados a través de una historia psicodélica. La creadora Indi Pereira logra plasmar la idea de peligro y sensación de movimiento, con imágenes lisérgicas que acompañan muy bien un argumento que roza lo caótico.

Algo para todos

Gran parte del contenido de la antología será mejor apreciado por adolescentes y adultos, pero hay historietas que pueden disfrutar personas de todas las edades. De castillos y leyendas es la típica historia de jóvenes que tratan de recabar evidencia sobre actividades paranormales en un edificio embrujado. Kei-Kun construye una narración creíble que toma elementos reales y los combina en su ficción. Santiago Araúz demuestra su capacidad artística al contrastar la belleza campestre de Boquete con el lúgubre interior del castillo.

El terror de Santiago y sus amigos ante su encuentro con lo sobrenatural. Arte de Santiago Araúz. (Fuente: Antología de historietas panameñas, varios, 2018)

Por sus elementos de aventura y comedia, Jeg and the City es una historieta que puede ser disfrutada por todo público. La fábula es protagonizada por el mapache Jeg, de mala reputación entre sus compañeros animales y con un sueño del que tendrá un amargo despertar. La escritora Gabriela Menchaca elabora un argumento conmovedor salpicado de humor. La artista Carla Ávila plasma en este cómic una amplia paleta de colores y confiere a todos los animales unas caracterizaciones adorables.

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Nacido el 22 de agosto de 1986, panameño, ingeniero electrónico y de telecomunicaciones. Desde muy temprana edad tuvo contacto con las historietas a través de Condorito y el semanario El Camaleón, posteriormente con historietas de Disney. Hacia el final de su adolescencia comienza a interesarse por las ciencias políticas y las humanidades. Su inquietud intelectual lo lleva a leer los textos clásicos, principalmente filosóficos y trágicos. Durante ese andar por las librerías en 2017 se encuentra con los cómics de la línea Vertigo, resurgiendo así su interés por el medio, acompañado del afán por divulgar los alcances, bondades y posibilidades del noveno arte.

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